
No tienen horario. Trabajan sin cesar. Están ahí, esperando el llamado cuando se les necesita. Son los choferes de la UBE de Transporte, quienes tienen la misión de transportar a los pacientes, casos sospechosos y contactos, hacia y desde los centros de aislamiento.
Cuando se hable en un futuro de cómo nuestro municipio logró liquidar el paso arrollador de la COVID-19, sin lugar a dudas se debe mencionar a esos héroes anónimos que dedican horas y horas frente al timón, incluso en altas horas de la noche, hacia lugares recónditos del territorio mellense y hacia otros municipios para poner a buen resguardo la salud de los mellenses.
Son fruto de la coordinación entre el Gobierno Municipal, la Dirección de Salud y la Empresa de Transporte, entidad esta que no ha dudado en poner sus escasos medios en función de la salud y la vida.
Llegue a Carlos Luis Veneno, Paulino Lugones, Erlin Ávila Rodríguez, Gustavo Alfonso Mejías, Eusebio Machado, Víctor Manuel González, Loannis Mejías Ramos y todos los demás compañeros que aseguran, no solo tras el timón (sino también con el mantenimiento al parque de equipos, la realización de esta noble misión), el reconocimiento del pueblo mellense por su dedicación y entrega en una tarea tan esforzada y tan humana.
Por mellenses como ellos, nos sabemos triunfadores en este combate contra la enfermedad y la muerte.



