
La Gastronomía es uno de los sectores que más impacto tienen en la vida cotidiana de la población. El desayuno que a veces no nos da tiempo consumir en casa, la merienda después de algunas horas de labor y hasta el almuerzo que quizás no está ya disponible en nuestro comedor obrero, los buscamos en sus establecimientos.
Pero la COVID-19 ha impuesto sus normas. La situación epidemiológica no permite ya el consumo de esos alimentos en las unidades del sector, por lo que se ha hecho popular la frase y el concepto de “sólo para llevar”.
Este es un tema que debemos entender y con el que debemos colaborar. He visto casos en los que se intenta “convencer” a los dependientes para que permitan tomarse un vaso de refresco y hasta consumir un bocadito recostado al mostrador.
Debemos alistarnos para ello. Nada cuesta habilitar la mochila con un pomo y una jaba de nylon. Quizás parezca algo insignificante, pero puede ser una importante contribución a frenar el contagio.
Cumplamos con disciplina, es por el bien de todos.



